Una segunda piel en lugar de una segunda cosecha

Una mochila que antes fue una silla de coche. Un bolso que antes servía de funda de sofá. ¿Te parece extraño? Ahí radica precisamente nuestro enfoque: no utilizamos ni una sola pieza de cuero recién curtido. Cada material que se procesa en YNGR ya ha tenido una vida anterior y, con nosotros, adquiere una segunda, a menudo aún más bonita.

De dónde procede nuestro cuero

Colaboramos con talleres del sur de Alemania y el norte de Italia que compran los restos de la industria del mueble y la automoción, materiales que, de otro modo, acabarían en el incinerador. Estas piezas se limpian, se clasifican y, según su estado, se preparan para confeccionar bolsos, correas o forros. En ninguna fase del proceso se utilizan curtientes adicionales, ya que el cuero ya está curtido.

Qué significa esto concretamente

  • Hasta un 80 % menos de consumo de agua en comparación con la producción de cuero nuevo
  • No se recurre a la cría de animales adicional para nuestras colecciones
  • Rutas de transporte más cortas gracias al abastecimiento de materiales dentro de Europa
  • Servicio de reparación en lugar de la mentalidad de «usar y tirar»: cada bolso puede devolverse y renovarse

Al fin y al cabo, no se trata de proyectar una imagen ecológica perfecta. Preferimos mostrar con sinceridad lo que funciona y en qué aspectos aún tenemos que hacer ajustes. Si quieres saber más sobre lotes concretos de materiales, encontrarás más detalles en nuestra página de productos o puedes escribirnos directamente a través de la página de contacto.